Un restaurante de veinte mesas coordinaba todo a mano: la comanda se anotaba en papel y alguien la llevaba caminando hasta la cocina. Si el papel se perdía o la letra no se entendía, el plato salía tarde o salía mal. Y al cerrar el día, saber cuánto se había vendido significaba sumar tickets uno por uno.
Construimos un punto de venta con cuatro accesos por PIN, uno para cada rol: mesero, cocina, caja y administración. Cada persona entra y ve solo lo que necesita para su trabajo, y todo se sincroniza entre las pantallas en tiempo real.
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Cada rol entra con su propio PIN y encuentra una pantalla pensada para su trabajo, no un menú lleno de opciones que no le sirven.
El sistema está en producción. La orden que toma el mesero aparece en la cocina en el momento, la caja cobra sin volver a sumar nada, y el cierre del día dejó de calcularse a mano: las ventas, el ticket promedio y las propinas quedan a la vista en el panel de administración.
Un restaurante de veinte mesas coordinaba todo a mano: la comanda se anotaba en papel y alguien la llevaba caminando hasta la cocina. Si el papel se perdía o la letra no se entendía, el plato salía tarde o salía mal. Y al cerrar el día, saber cuánto se había vendido significaba sumar tickets uno por uno.
Construimos un punto de venta con cuatro accesos por PIN, uno para cada rol: mesero, cocina, caja y administración. Cada persona entra y ve solo lo que necesita para su trabajo, y todo se sincroniza entre las pantallas en tiempo real.
Plano del salón con las mesas y su estado en vivo
Comanda digital ordenada por categorías del menú
La orden llega a la cocina en el momento
Pantalla de cocina con aviso sonoro
Caja con las cuentas abiertas por mesa
Cobro con propinas y registro de gastos
Reportes de ventas, tickets y ticket promedio
Administración del menú, usuarios y salón
Cada rol entra con su propio PIN y encuentra una pantalla pensada para su trabajo, no un menú lleno de opciones que no le sirven.
El sistema está en producción. La orden que toma el mesero aparece en la cocina en el momento, la caja cobra sin volver a sumar nada, y el cierre del día dejó de calcularse a mano: las ventas, el ticket promedio y las propinas quedan a la vista en el panel de administración.